Las crisis y la inteligencia colectiva de la organización

CEO Cerebral y CEO organizacional
28 febrero, 2020
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Las crisis y la inteligencia colectiva de la organización

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¿Nos hacen mas inteligentes las crisis? 8 cosas que he aprendido, y 5 consejos para afrontarla

La crisis del coronavirus, como otras crisis, está poniendo a prueba la inteligencia colectiva y el ánimo de cada organización.

En todas las organizaciones y hogares de España, y quizá del mundo, estas semanas se está viviendo un escenario sin igual. No tenemos soluciones, porque nunca vivimos nada igual. La inteligencia de cada uno, de su comunidad, del país y del mundo, enfrentándose junta a un mismo proyecto o reto: acortar la vida del virus, y salvar a mas personas. Pese a no tener respuestas, hemos encontrando conjuntamente protocolos, procesos, rutinas, y demás comportamientos para acotar al mínimo el impacto.

Personas aplaudiendo a todo el personal sanitario, y el personal sanitario contestando con vídeos y fotografías dando las gracias. Iniciativas solidarias en pocos días, gente volcada con personas mas vulnerables, y todos en casa. Es decir, un refuerzo emocional, de ánimos, de esperanza, de motivación. Todo conectado, y cada uno desde su casa. Todos a una, e incluso a la vez. Lo mas ejecutivo para una inteligencia, es plantearse una meta, e ir a por ella pese a todo. Y en esto es en lo que estamos.

Como la inteligencia particular elige unas metas, como inteligencia colectiva hemos elegido una meta también: la vida.

Si lo analizamos, es todo un logro que estamos consiguiendo gracias a la tecnología y a la rapidez de información, pero también gracias a la vida en sociedad, a que hemos elegido la vida como principal proyecto en lugar del dinero, al sentimiento de comunidad, y el entramado de relaciones que formamos todas las personas de un lugar que compartimos. Lo que llamamos voluntad común, es lo que estamos poniendo al servicio de nuestra gran meta juntos. Mi aplauso es para todas las personas que estamos formando parte de esto.

Saber adaptarnos, vivir con menos, ir mas despacio, ser vulnerables, poder optimizar y mirar hacia dentro. Todos son mensajes ejecutivos que nos aporta esta crisis.

Sabiendo los efectos negativos que va a tener esta situación, no solo a nivel de la vida, a nivel de la sociedad, y a nivel económico, todos seguro vemos aspectos positivos de la situación. Es cierto que a ninguna persona ni organización le gusta estar en crisis, vivir una crisis o tener que aprender en ella. Pero, ¿que mejor punto de vista podemos adoptar que el de qué podemos aprender de esta crisis? Todas las inteligencias que componen nuestra organización están siendo puestas a prueba, enfrentándose a situaciones que nunca vivió, para las que no tiene solución, y para las que no tiene emoción o respuesta. Con más razón, los líderes debemos estar ahí para tomar las riendas a nivel colectivo dirigir la inteligencia organizativa hacia el futuro.

¿Que he aprendido de esta crisis con mi organización?

Esto es lo que a mi organización le está aportando esta crisis:

  • Somos capaces de adaptarnos a todo: porque de una operativa muy grande, cada vez el virus nos está obligando a ser mas pequeños, reorganizar roles, puestos, operativa, etc…y funcionar como una nano empresa, cuando hace quince días éramos un grupo.
  • Vivimos en sociedad, y el «nosotros» importa: es el mejor reto para una inteligencia, el comportamiento y las metas en un contexto social, en un contexto ético. Esta situación nos está obligando a dejar de pensar tanto en nosotros, y pensar mas en los demás. Sacrificar nuestras metas en pro de las de otros. Y las de otros es vivir.
  • Sale a flote nuestro verdadero yo: porque cada miembro de los equipos, en esta situación está demostrando lo que apuesta por la empresa, lo que se entrega por ella, y hasta donde es capaz de adaptarse a lo que la organización está sufriendo en esta situación. Y en este sentido, estamos viendo gente que solo lucha por ella, pero otra que prefiere sacrificarse la primera a un despido. Una prueba de excelencia profesional.
  • Podemos vivir con menos: porque siempre tenemos el ansia de más: como inversores, como socios, como trabajadores, como accionistas, como consumidores, como vendedores, etc…Tener que racionalizar el papel, el agua y el pan, nos da un mensaje a todos: valorar la calidad de vida que tenemos.
  • Podemos parar, e ir mas despacio: porque nos ha obligado a pararnos en seco, de cien a cero, y nos ha obligado a pensar en ciertas estrategias y futuros planteados, quizá de una forma mas cautelosa o planificada. Esto es un stop ejecutivo muy útil.
  • Nos somos invencibles: siempre vendiendo mas y mas, y creyendo que esto nunca pararía. Lo hizo y sin avisar. Un mensaje de que todo es posible, que en cualquier momento el éxito es pasajero, y podemos estar muy por delante de la competencia, pero luego ver que el 80% de nuestros centros está cerrado.
  • Podemos optimizar recursos: porque antes de empezar a cerrar, todos empezamos a ver formas de ahorrar costes por todos lados, para minimizar el impacto económico de la situación. Esto nos ha enseñado a ahorrar en ciertos aspectos.
  • En el interior están las respuestas: al no poder estar siempre entretenidos, fuera, de viaje, con amigos, con compañeros, con hobbies, con deportes, con redes sociales, esta situación nos ha hecho pararnos a todos. Cuando nos paramos, hay algo que emerge solo: la introspección. Es hora de mirar dentro de nosotros y quizá encontrar espiritualidad o llenar ese espacio. Es hora de sentirnos cómodos en silencio, y en soledad también.

¿Que funciones ejecutivas nos pueden ayudar a superarla como organización?

Recordemos que como líderes o CEOs cerebrales de la organización, tenemos mucha responsabilidad sobre lo que la misma ahora mismo esté pensando y sintiendo como conjunto. A esto nos ayudaban las funciones ejecutivas de la inteligencia, en el camino hacia conseguir nuestras metas. Esta crisis es algo que se pone en medio de nuestros proyectos, como un problema, y por ello la inteligencia necesita trabajar para adaptarse a la situación. De entre las once funciones ejecutivas, estas son para mi las cuatro que mas nos pueden ayudar en esta crisis como colectivo:

  • CONTROL EMOCIONAL: porque las personas estarán sintiendo miedo, estrés, incertidumbre, frustración y otras emociones como conjunto y colectivo. Recordemos que como colectivo también sentimos, nos podemos contagiar tanto positiva como negativamente de las emociones de los demás. En esta crisis, la organización se resiente de ánimos, y por ello nuestra capacidad como líderes de gestionar esto es fundamental. Debemos cambiar el ánimo con aliento, esperanza y con aspectos positivos. Siempre los podremos encontrar. Pese a que ni nosotros mismos los tengamos, la organización necesita que gestionemos su mood actual, necesita activarse a sí misma.
  • TOMA DE DECISIONES: porque la velocidad a la que han cambiado las cosas, ha sido imposible de asumir por cada uno de nosotros. Nos hemos visto obligados a tomar decisiones rápidas pero al parecer convenientes para el futuro de la organización. Como líderes, debemos estar ya en: pensar soluciones para minimizar costes; analizar costes y beneficio de nuevos cambios; prever posibles futuros escenarios y soluciones para cada uno de ellos; pensar en problemáticas que ahora no existen, pero que pueden presentarse conforme pasen las semanas. Hay que elegir entre opciones de acción, y comenzar a iniciar la acción hacia ellas si es posible. Es hora de tomar decisiones.
  • FLEXIBILIDAD: porque esta crisis nos está obligando a trabajar como nunca lo habíamos planteado. Empresas que nunca habían utilizado el teletrabajo, los turnos flexibles y otras formas de organizar el trabajo, se están viendo obligadas a cambiar todo, a la fuerza y sin aviso. Es un reto de adaptación, de romper esquemas y perder rigidez en cuanto a creencias de todo tipo. Muchas organizaciones se darán cuenta de que se puede ser efectivo desde casa, que se pueden hacer buenas reuniones ahorrando desplazamientos innecesarios, y otras muchos aspectos que serán una sorpresa para ella misma. Como líderes debemos ser capaces de recibir esta flexibilidad, sacar el máximo provecho y aprender lo mas posible del proceso.
  • DIRIGIR LA ATENCIÓN: porque como inteligencia colectiva, el futuro es incierto, y todos los miembros de la organización estarán mirando a la crisis, sus coletazos y evoluciones. Sin perder esto de vista, debemos orientar como líderes la atención a aspectos que les devuelvan un poco la ilusión y les alienten. Esto está muy conectado con la siguiente función. Tenemos la opción de hacerles mirar hacia cosas como la esperanza, el futuro, lo que nos espera juntos, y cosas así. Si no lo hacemos, la atención de todo el sistema se volverá hacia la paranoia y el caos colectivo.
  • GESTIÓN DE LA MOTIVACIÓN: porque como inteligencia colectiva todos estarán perdiendo el sentido de lo que está sucediendo y de su trabajo. Esta crisis está cambiando como entendemos el trabajo, cómo entendemos su necesidad en nuestra vida y que importantes son las cosas que nos rodean en el ámbito personal y profesional. Como líderes debemos recordar o expresar el sentido que pueda tener esta situación, y sobre todo alentar a la esperanza, conectar con el porque estamos en stand by, el sentido de que estemos en cuarentena…todo eso no lo pueden perder los demás. Necesitamos que siga vigente en la cabeza de todos. Luchamos por la vida, y además es una meta que como sociedad y conjunto hemos elegido.

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